Dolby Atmos fue lanzada en 2012 y anunciada como un nuevo y revolucionario concepto de sonido envolvente. Desde entonces han ido en aumento las salas de cine que han adaptado sus instalaciones para recibir este sistema, y desde 2014 a esta parte han aparecido productos, como algunas de las mejores barras de sonido, compatibles con él.

Si has tenido ocasión de ir a un cine con Dolby Atmos habrás podido experimentar el impacto de este sistema. Realmente es un sonido impresionante, que acrecienta la sensación de inmersión en la película. El sonido es vibrante, profundo y vivo, en el sentido que se siente muy real. La sensación de continuidad es también mucho mayor. El rango dinámico de los equipos con Dolby Atmos es también prodigioso, yendo de escenas en las que se puede escuchar el sonido ínfimo de un alfiler cayendo al suelo al sonido retumbante y ensordecedor de una explosión.

¿Cómo se logra esto? Es lo que voy a tratar de explicarte a continuación.

Sonido 3D con objetos, la clave del sistema Dolby Atmos

En los sistemas tradicionales de 5.1 o 7.1 con los formatos Dolby y DTS, lo que se hace es posicionar altavoces frontales, traseros y hasta laterales si se trata de un 7.1, de manera que queden cubiertos el máximo de huecos posibles de emisión de sonido en un entorno de 360º alrededor del espectador. De esta manera se consigue un efecto envolvente muy conseguido y espectacular. No en vano, ha sido el sistema empleado hasta ahora y que aún hoy sigue siendo mayoritario. No obstante, plantea algunos problemas.

El primero es el de la continuidad del sonido. Esto lo podemos ver claramente con el sonido de un helicóptero que va de un lado a otro de la escena. En el caso de un 5.1 o 7.1, el sonido se traslada de los altavoces frontales a los traseros, o de los altavoces frontales a los laterales, y de ahí a los traseros. En cualquier caso, siempre hay un hueco vacío entre ellos. El cerebro ha de hacer un esfuerzo por cohesionar ese desplazamiento sonoro y hacerlo creíble en el sentido del espacio que tenemos creado.

Lo que propone Dolby Atmos es un concepto nuevo, que no trabaja con canales sino con objetos. La idea es que en vez de enviar un canal determinado a un altavoz específico, se pueda crear un campo de sonido virtual 3D que abarque toda la sala, y a partir de ahí trabajar con objetos. Un objeto es, básicamente, cualquier fuente de sonido presente en la escena.

Por ejemplo, en esta escena de Birdman, un objeto sería la voz de Michael Keaton, otro la voz de Lindsay Duncan, otro el sonido de las manos de Keaton tocando las hojas de papel que lleva en la mano, otro el sonido ambiente del bar, otro los aplausos que se oyen en un determinado momento, y así con todos los sonidos que se oyen en esta escena.

Para que esto funcione, Dolby Atmos requiere un campo tridimensional donde los objetos puedan moverse libremente y al momento, de manera que si un objeto se encuentra en el lado derecho de la escena, pueda moverse el lado izquierdo instantáneamente si la escena cambia. Para esto es imprescindible colocar altavoces en el techo, y no pocos sino muchos, de manera que el campo tridimensional de sonido sea completo y no quede ningún punto vacío en la sala.

De hecho, es también revolucionaria la manera en como los ingenieros y editores de sonido de las películas trabajan con Dolby Atmos: ellos trabajan con un campo virtual de 360º, y en él van emplazando y moviendo a su antojo los objetos de la escena que están editando. Es un concepto revolucionario, porque les permite integrar los sonidos y la banda sonora de manera mucho libre, no limitándose a codificarlo en un canal concreto sino en un espacio físico, espacio que luego se adaptará a las características de cada sala.

Gracias a la generación de este campo tridimensional de sonido, percibimos que los sonidos son emitidos desde puntos muy variados de la sala, y no solo desde un altavoz concreto. Además, la dimensión cenital que ofrece Dolby Atmos permite dar continuidad a los elementos aéreos, que hasta ahora habían quedado descuidados con los sistemas tradicionales, de tal forma que ahora los aviones o helicópteros «sobrevuelan» realmente nuestras cabezas, y en las escenas con lluvia se percibe una envoltura total y auténtica de la lluvia.

Lo genial de Dolby Atmos es que es independiente de la instalación, de manera que el sonido de la película se entrega en un formato codificado y las salas de cine pueden reproducirlo de manera muy similar independientemente de si son más grandes, de su distribución o de si cuentan con más o menos altavoces. Y esto es lo que permite que el sonido Dolby Atmos en un hogar mínimamente preparado para ello ofrezca un sonido igualmente espectacular.

En este otro vídeo tienes una explicación más detallada de cómo funciona Dolby Atmos:

Dolby Atmos en casa: requisitos mínimos

Dolby Atmos tiene también el beneficio de funcionar independientemente de la instalación en la que se reproduce, aunque para ello ha de cumplir unos requisitos mínimos. Estos requisitos son, obviamente, un reproductor que admita y sea compatible con Dolby Atmos, y después disponer de un equipo de sonido que reproduzca Dolby Atmos con un mínimo de solvencia.

Es importante hacer esta distinción, y es que una cosa es que un dispositivo pueda reproducir este formato (tiene el códec necesario para decodificarlo) y otra es que ese dispositivo tenga las características completas para reproducirlo como se merece.

Digo esto porque estamos empezando a ver televisores que anuncian en sus especificaciones su compatibilidad con Dolby Atmos, pero esto solo significa que son capaces de decodificarlo, es decir, que si conectas un reproductor BluRay al televisor y seleccionas la pista Atmos, saldrá sonido por los altavoces del televisor, pero esto no quiere decir que la experiencia que vayas a obtener sea ni remotamente cercana a la que proporciona un buen equipo dedicado.

Dolby Atmos es un formato de audio envolvente que te sumerge en una burbuja de sonido, y para conseguir este efecto necesitamos de altavoces, muchos altavoces: tanto por delante, como por detrás y por arriba. Sí, también por arriba, ya que los efectos aéreos son el secreto que marca la diferencia de Dolby Atmos y DTS:X respecto a sus versiones menores, Dolby y DTS.

Por tanto, para una experiencia plena con Dolby Atmos necesitamos altavoces frontales, traseros y superiores, eso como mínimo. Pero la verdad es que empotrar altavoces en el techo es algo muy engorroso y a lo que poca gente se apuntaría.

Como no todos podemos instalar altavoces en el techo de nuestro salón, una alternativa que emplean muchos sistemas con Dolby Atmos es la de utilizar altavoces que proyectan el sonido hacia el techo, aprovechando las reflexiones murales para hacer llegar el sonido cenital hacia nosotros.

Esta es la solución por la que optan muchas barras de sonido con Dolby Atmos, ya sea proyectando el sonido desde los altavoces traseros o bien desde un par de haces colocados en la barra. No se consigue un efecto tan real y localizado como si tuvieras realmente altavoces dedicados en el techo, pero se emula al experiencia bastante bien, mucho mejor de lo que algunos se piensan, logrando una experiencia francamente espectacular.

Dolby Atmos en la Sony HT-ST5000

El sistema tiene en cuenta el posible retardo del sonido proyectado hacia el techo, y esto aplica también para las salas de cine y cualquier escenario en el que se reproduzca Dolby Atmos. El sistema es capaz de renderizar el sonido teniendo en cuenta el número de altavoces y adaptándolo a las características físicas de la sala.

Por tanto, para disfrutar de una experiencia de Dolby Atmos en casa que se parezca un poco a un cine, es imprescindible un equipo que cuente, como mínimo, con una configuración de canales como esta:

  • 3.1.2: Son los 3 canales frontales, más el subwoofer y otros dos canales superiores
  • 5.1.2: Los 3 canales frontales, más dos traseros, el subwoofer y dos canales superiores
  • 5.1.4: Todos los canales anteriores, pero a los que se añaden otros dos canales superiores para una experiencia más inmersiva
  • 7.1.2 o 7.1.4: Se emplean los 3 canales frontales, dos traseros, dos laterales (satélites) y el subwoofer, añadiendo dos o 4 canales elevados

Si te montas un Home Cinema, puedes configurar el número de canales que tú quieras, en función de lo que quieras gastarte en los altavoces, mientras que si optas por una barra de sonido estás limitado al pack que te ofrezca el fabricante.

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En cuanto a barras de sonido, ¿qué opciones tenemos? Ahora mismo en el mercado tienes la Samsung HW-Q90R (7.1.4 canales), la Samsung HW-N850 (7.1.2 canales), la LG SK10Y (5.1.2 canales), la Samsung HW-Q70R (3.1.2 canales, ampliable a 5.1.2) o la Sony HT-ST5000 (7.1.2 canales).

Hay otras barras de sonido compatible con Dolby Atmos o DTS:X, como la Sony HT-X8500 o la Sony HT-XF9000, pero su experiencia está muy alejada de las anteriores. Simplemente son barras 2.1 o 3.1 que decodifican estos formatos, y por tanto pueden reproducirlos, pero la experiencia envolvente es limitada. No signifique que no suenen bien (algunas de ellas son bastante buenas), pero simplemente ofrecen una experiencia muy alejada de lo que realmente es Dolby Atmos.

Este tipo de barras suelen emplear modos de sonido llamados surround virtual, un procesamiento psicoacústico que engaña a nuestros oídos haciéndoles creer que hay un campo sonoro más amplio del que a priori parece por los pocos altavoces que hay disponibles.

En ocasiones, este tipo de sonido da el pego y es muy disfrutable (sobre todo con la tecnología DTS Virtual:X) pero ya digo que no tiene nada que ver con un equipo completo y con sus canales elevados; estos simplemente juegan en otra liga, y por supuesto, son mucho más recomendables.

Conexiones para Dolby Atmos

Dolby Atmos se puede reproducir encapsulado en los formatos Dolby True HD y Dolby Digital Plus. ¿Pero qué significa esto de encapsulado?

Significa que Dolby Atmos no es un formato propio en sí mismo, sino que va dentro de estos formatos mencionados. Esto es así porque Dolby Atmos no es un formato de audio en sí mismo sino información; dentro de estos formatos se añaden los metadatos que informarán luego al equipo de sonido a través de qué canales debe reproducir los objetos sonoros.

Saber esto es importante porque estos dos formatos, Dolby True HD y Dolby Digital Plus, condicionan el tipo de conexión a usar en función de sus limitaciones.

Dolby Atmos reproducido en el formato Dolby True HD es su forma más pura, fiel y espectacular. Este es un formato de audio HD, es decir, de muy alta resolución, sin compresión, sin pérdidas y con un alto ratio de bits por segundo, así que ocupa más espacio y mayor ancho de banda que los otros formatos de audio multicanal. Es por esto que Dolby Atmos en un archivo Dolby True HD no se puede reproducir a través de ninguna conexión que no sea HDMI a partir de su versión 1.3.

Como Dolby True HD no es compatible con HDMI ARC, tampoco lo es Dolby Atmos en este formato. HDMI ARC ve limitado su ancho de banda, y por eso no puede pasar audio HD.

En cambio, sí se puede pasar Dolby Atmos encapsulado en el formato Dolby Digital Plus, bien sea a través de HDMI como a través de HDMI ARC. Pero ojo con esto: este formato se trata de una especie de Dolby Atmos «rebajado», con menos canales disponibles y con compresión, así que no resulta tan espectacular como cuando reproducimos Dolby Atmos en formato Dolby True HD.

¿Es imposible reproducir Dolby Atmos en Dolby True HD a través de HDMI ARC? No, la llegada del estándar HDMI 2.1 presenta como novedad la conexión HDMI eARC (enhanced Audio Return Channel). Si tienes un televisor y un equipo de sonido compatibles con este estándar, sí podrás pasar Dolby Atmos en Dolby True HD.

Aquí tienes una tabla que resume todo lo dicho hasta ahora en cuanto a conexiones:

Dolby Atmos…en Dolby True HDen Dolby Digital Plus
HDMI 1.3 <
HDMI 1.3 >
HDMI ARC
HDMI eARC
Audio digital óptico

¿Dónde encontramos audio Dolby Atmos?

Debido al tamaño que ocupa Dolby Atmos en el formato Dolby True HD, este suele encontrarse principalmente en Blurays, y habitualmente solo en aquellos que son 4K. El por qué no se incluye también una pista Dolby Atmos en los Bluray Full HD, es un motivo que desconozco. Verás que la pista viene marcada con el nombre de Dolby True HD (Atmos).

Los servicios de vídeo en streaming y video on demand apuestan por el formato Dolby Digital Plus, debido a que ocupa bastante menos y ahorra mucho ancho de banda. Por el momento, las únicas dos plataformas que incluyen pistas Dolby Atmos en algunas de sus series y películas son Netflix y Amazon Prime Video.

En ambos casos solo podrás seleccionar el audio Atmos en películas y series en 4K. Tampoco podrás seleccionar la pista Atmos si la app detecta que no tienes un equipo capaz de decodificar Dolby Atmos o si no es compatible con el formato Dolby Digital Plus.

Comprobando que recibimos Dolby Atmos en casa correctamente

Una vez que tengas el equipo de sonido con Dolby Atmos y todo bien instalado y configurado, quizás quieras testear cómo suena en tu salón.

Para ello puedes poner directamente una película o serie que tenga pista Dolby Atmos. Si de primeras no se te ocurre ninguna, en esta lista de IMDB las tienes todas.

De todas formas yo te recomiendo que vayas a esta página y te descargues los clips de trailers y demos de Dolby Atmos. Son los que suelen ponerse en las tiendas a modo de demostración, así que suelen ser bastante espectaculares y explotan los efectos envolvente de Atmos al máximo. Son la mejor manera de entrar en contacto con este formato y hacerse una idea del potencial que tiene el equipo que acabamos de comprar.

Los clips que tienes que bajarte son los marcados como Dolby TrueHD 7.1 ATMOS. Te recomiendo especialmente los que se llaman Amaze, Nature’s Fury y Silent. Si es la primera vez que escuchas Dolby Atmos en un entorno doméstico vas a alucinar; esto es lo más cerca que se puede estar de un cine estando en casa.