Como habrás podido adivinar, en esta web hablo principalmente de barras de sonido, pero no quiero olvidarme de la otra pata de la mesa: los televisores.

Al igual que las barras de sonido en los últimos años, los televisores han subido en peldaño de calidad, sobre todo gracias a la llegada de la tecnología OLED. Por eso, quiero mantener este artículo actualizado anualmente con los mejores modelos del momento.

El mejor televisor OLED del momento: LG B9

Al contrario que ocurre con las barras de sonido, en televisores hace ya muchos años que LG le lleva la ventaja a Samsung, siendo el líder indiscutible en el uso de televisores OLED.

Los LG de la serie B9 son los mejores televisores OLED del mercado, hecho comprobado en numerosos análisis de webs especializadas como rtings, donde estos televisores alcanzan puntuaciones casi perfectas en prácticamente todos los apartados en los que se puede analizar la calidad de imagen, destacando principalmente en su contraste infinito, con unos negros auténticos que dotan a todos los contenidos de un realismo e intensidad inigualable.

Además, la tecnología se va perfeccionando, siendo ahora un televisor mucho más rápido, totalmente apto para gaming exigente, y siendo compatible incluso con características como FreeSync de AMD y G-Sync de Nvidia.

Otro punto nada desdeñable es el hecho de poder usar WebOS, probablemente el mejor sistema operativo para Smart TV del mercado, que se ve complementado en esta ocasión por el sistema de Inteligencia Artificial LG ThinQ y por los asistentea de Google y Alexa integrados.

Qué televisor comprar: LG B9

Por si todo esto fuera poco, la Serie B9 ya tiene puerto HDMI eARC, además de todo un pléyade de conexiones y facilidades para el paso de Dolby Atmos comprimido en Dolby Digital + a través de HDMI ARC, cuestión importante para muchas barras de sonido con Dolby Atmos.

Lo bueno es que todo esto es a cambio de un precio razonable, inferior incluso a muchos de la competencia que son más caros siendo peores, y goza de la misma calidad de imagen que sus hermanos mayores, los LG C9, a un precio muy inferior. Especialmente impresionante es el precio del modelo de 55″, que es, con toda probabilidad, el mejor televisor OLED en relación calidad-precio de todos los que puedes comprar en este 2020.

Otros televisores recomendables

Samsung Q90R

Debido a las fuertes críticas que cosechó con sus generaciones pasadas de televisores QLED, Samsung se ha puesto un poco las pilas y ha dotado a sus nuevos televisores con paneles VA de más calidad, proporcionando (ahora sí) una calidad de imagen digna de un televisor tope de gama.

Aunque a un nivel claramente inferior a los OLED, estos televisores de Samsung proporcionan unos negros profundos y un contraste fantástico, que junto a la tecnología Full Array del panel y la implementación de HDR otorgan una calidad de imagen espléndida que satisfará a la mayoría de usuarios.

Estos televisores son, además, excelsos para gaming, puesto que la tecnología LED permite un input lag bajo y tiempos de respuesta altísimos, aspecto en el que aún siguen siendo superiores a los OLED.

Qué televisor comprar: Samsung Q90R

Otro aspecto destacado es el robusto sistema Smart TV en el que se integran no solo Tizen, sino Apple TV, los asistentes virtuales Bixby, Google y Alexa, e incluso el ecosistema de domótica de SmartThings.

Lo peor de estos televisores es la ausencia de puerto HDMI eARC, además de la imposibilidad de pasar audio DTS a través de HDMI ARC, hecho inexplicable en pleno año 2020. Dejando esto a un lado, el televisor es sin duda una maravilla, aunque eso sí, bastante caro.

Sony XG95

La serie XG95 de Sony es una estupenda alternativa si no puedes gastar lo que cuesta una OLED o las QLED de Samsung.

Estos televisores montan un panel VA, con unos negros no tan puros como en una OLED, pero más bajos que en cualquier otro televisor LED gracias a la tecnología Full Array, consiguiendo un contraste enorme que, junto a una calibración del color fantástica ya de serie, proporcionan una calidad de imagen espléndida, y que brilla con luz propia en contenidos con HDR10 y Dolby Vision.

La serie XG95 de Sony tiene también la virtud de sus múltiples conexiones, siendo una de las más completas en este sentido, y además con plena compatibilidad con HDMI eARC y con la posibilidad, también, de pasar Dolby Atmos por HDMI ARC en aplicaciones como la de Netflix.

Qué televisor comprar: Sony XG95

Emplea el sistema operativo Android para sus funciones como Smart TV. Además, con el asistente de Google integrado y con un mando con micrófono para poder escuchar tus comandos de voz.

Samsung RU8000

Aunque recientemente reemplazada por la serie TU8000, la serie RU8000 sigue siendo una de las mejores opciones en la gama media, y en términos generales, un mejor televisor que la nueva serie que ha venido a sustituirla.

Con un panel VA de buena calidad, no cuenta con Full Array pero sí con Ultra Dimming, alcanzando un buen nivel de contraste y una reproducción fantástica de color, con soporte para HDR10+. En términos de calidad de imagen queda lejos del resto de televisores recomendados, pero para un buen número de usuarios, que buscan una calidad de imagen decente en 4K a un precio más razonable, este televisor les resultará más que adecuado.

Además, goza de prestaciones para juegos excelentes, con un alto refresco de pantalla y tiempos de respuesta ínfimos, por lo que resulta un televisor adecuado para todo tipo de usos. El ecosistema Smart TV de Samsung, robusto, completo y fiable, le convierte en el centro multimedia ideal para hogares con presupuesto limitado.

Lo peor: lamentar nuevamente la ausencia de puerto HDMI eARC y la incompatibilidad con audio DTS, un hecho que ya se ha convertido en tendencia en Samsung, y que obligará a conectar el reproductor BluRay al receptor AV o la barra de sonido directamente si se quiere disfrutar de sonido DTS o Dolby Atmos.

Tienes más recomendaciones de compra en las guías de las mejores Smart TV calidad-precio y las TV OLED más baratas.

Cómo elegir tu nuevo televisor

A continuación te ofrezco algunas pautas para la elección de un televisor. Hablaré de resolución, tamaños de pantalla, la tecnología del panel y su influencia en la calidad de imagen, de formatos de vídeo y de audio y de conexiones, además de algún que otro aspecto a tener en cuenta.

Resolución: Full HD o 4K

El primer aspecto a considerar en la compra de un televisor es la resolución del panel.

Esta elección es bastante simple: a poder ser, compra un televisor 4K. La resolución 4K UHD (3840 x 2160 píxeles) es el futuro, cada vez más plataformas emiten en esta resolución, y los televisores 4K son cada vez más baratos.

Pienso que a día de hoy es tontería comprar un televisor Full HD, a no ser que tengas pensado comprar un televisor de tamaño pequeño, pongamos por ejemplo de 32″. En este caso la resolución 4K es absurda porque no le sacarás provecho, pero en cualquier otro tamaño superior a las 40 pulgadas, una resolución 4K es del todo recomendable.

¿De cuántas pulgadas?

A continuación debes decidir de cuántas pulgadas quieres que sea la pantalla.

Esta elección no debe basarse exclusivamente en términos de inmersión en la imagen, pensando que cuanto más grande mejor, sino pensando en la calidad del visionado. Cuanto más pequeña es la pantalla, más densidad de píxeles tiene, y cuanto más grande, menos densidad de píxeles hay.

Esto implica que si nos sentamos a mucha distancia de un TV 4K, la nitidez en la imagen es enorme, mientras que si nos sentamos muy cerca de una pantalla de 75″, por mucha resolución que tenga, la nitidez es menor.

Además, un tamaño tan grande para distancias cortas se antoja innecesario a efectos de inmersión en la imagen e incluso peligroso a efectos de salud visual.

Los estándares recomiendan sentarse a una distancia en la que el televisor ocupe al menos 30º de nuestro ángulo de visión.

Society of Motion Picture & Television Engineers

Por esto es conveniente buscar un equilibrio entre la distancia a la que te sientas del televisor y la resolución y diagonal de pantalla de este.

Como puedes intuir, todo esto ya más que pensado y calculado, habiendo una tabla orientativa que nos indica el tamaño de pantalla ideal en función de la distancia y la resolución de la pantalla. Aquí tienes un resumen referido a los televisores 4K, que son los que nos ocupan:

Distancia al TVPulgadas recomendadas con 4K
De 1 a 2 metrosEntre 49″ y 55″
De 2 a 3 metrosEntre 55″ y 75″
Más de 3 metros75″ u 85″

Tipo de panel: OLED vs QLED vs LED

La tercera decisión más importante es el tipo de panel del televisor. Hay bastante lío y confusión con esto, así que a ver si logro explicarme de manera clara.

Se podría decir que a día de hoy se venden televisores LED, OLED y QLED.

Los LED son los televisores con pantalla LCD de toda la vida. Se les llama LED porque la retro iluminación es con diodos LED. Esta tecnología es la que se lleva usando en monitores y televisores desde hace ya más de una década.

En 2014 aterrizaron los OLED. Estos televisores apuestan por una nueva tecnología de luz orgánica en la que no se necesita retro iluminación, pues cada píxel emite luz por sí mismo, pudiendo apagarse y encenderse por completo de manera independiente.

¿Cuál es la diferencia fundamental entre ambos? En los televisores LED siempre hay una fuente de luz, trasera o lateral, por lo que los píxeles nunca llegan a estar apagados del todo. El resultado es que los negros no son negros puros sino un gris muy oscuro y el contraste es limitado.

Los OLED cuentan con la ventaja de poder apagar los píxeles completamente en zonas oscuras. Sus negros son puros, como los de los antiguos televisores de Plasma, solo que con un consumo eléctrico mucho más eficiente. Como resultado de ello, el contraste en una OLED es infinito, dando lugar a una calidad de imagen espléndida, verdaderamente espectacular en términos de contraste y colorimetría, así como unos ángulos de visión también muy superiores.

Luego llegó Samsung con sus QLED. El nombre de esta tecnología es sospechosamente parecido al de OLED, y esto fue buscado a propósito para hacer ver que era una tecnología equivalente, pero no lo es.

QLED es básicamente un televisor LED remozado, en el que se añade una capa de nanocristales, llamados Quantum Dot, capaces de filtrar la luz para ofrecer un rango de colores más amplio y algo más de contraste.

Para que quede claro: los OLED son muy superiores a los QLED. Detrás de estos últimos hay toneladas de marketing, y aunque su calidad de imagen no puede decirse que sea mala, la calidad de los OLED es otro mundo, muy superior sobre todo en valores de contraste, que es el valor más determinante en la imagen, sobre todo para disfrutar de películas y series tal y como fueron concebidas.

Por lo tanto, a igualdad de precio es SIEMPRE preferible comprar un televisor OLED. A continuación, la mejor relación calidad-precio está en los televisores LED que usen, o bien un panel VA o bien un panel IPS de 10 bits. Los QLED solo los recomiendo si encuentras una buena oferta con un precio equivalente al de cualquier otro televisor LED del mercado.

Si vas a gastarte mucho dinero en un televisor, compra un OLED. Comprar un televisor QLED, pudiendo comprar por el mismo precio una OLED, es una mala idea, una muy mala decisión de compra. Clic para tuitear

Quédate con esta idea: si vas a gastarte mucho dinero en un televisor, compra un OLED. La diferencia en calidad con los QLED sigue siendo enorme, pero los precios son parejos. Comprar un televisor QLED, pudiendo comprar por el mismo precio una OLED, es una mala idea, una muy mala decisión de compra.

Qué televisor comprar: OLED vs QLED vs LED

Te recomiendo que leas: QLED Vs OLED

HDR y Dolby Vision: ¿Qué es esto?

HDR son las siglas de High Dynamic Range (alto rango dinámico). Esta es una tecnología que se encarga aumentar el rango dinámico de la imagen, es decir, de hacer que las zonas iluminadas brillen más y que las zonas oscuras se vean, en efecto, más oscuras.

El objetivo es tratar de reproducir una imagen mucho más fiel a la realidad. Esto lo consigue el HDR aumentando la diferencia entre las zonas más oscuras y las más iluminadas, es decir, el contraste.

El efecto que consigue HDR es espectacular, pero depende mucho del panel. En un televisor OLED, el HDR es verdaderamente magnífico, mientras que en una QLED o una LED el efecto no impresiona tanto. ¿Por qué? Pues porque el mayor ratio de contraste nativo de las OLED beneficia que el efecto HDR sea mayor en estas.

Existen cuatro formatos actuales de HDR: el HDR10, Dolby Vision, HDR10+ y HLG.

HDR10 es el imprescindible y el que debería tener tu televisor. Es el más estandarizado y el más presente en distribuciones de películas y series.

Dolby Vision es otro formato alternativo que funciona de una manera ligeramente distinta y que ofrece resultados aún mejores. De todos modos no es un formato estandarizado, pero sin duda vale la pena que tu televisor disponga de él por si en un futuro está más extendido.

HDR10+ es otro formato similar a Dolby Vision, impulsado por Samsung y Amazon. Apenas hay contenido con él, así que desde un punto de vista actual es prescindible.

Por su parte, HLG es algo así como HDR10 pero comprimido para su distribución en canales de la TDT y por satélite. Si el televisor tiene HDR10, lo más probable es que también tenga HLG.

Con Smart TV: ¿Vale la pena?

Totalmente. La Smart TV, al igual que la resolución 4K, ha llegado para quedarse, y ya es raro el televisor que no viene con sistema Smart TV.

Por supuesto la Smart TV es un complemento que está muy bien, y para algunos usuarios es hasta imprescindible. Si usas mucho YouTube, Netflix, HBO, Amazon Prime Video, y cualquier otro servicio de vídeo en streaming, puedes tener estas apps directamente en tu televisor, de manera mucho más cómoda y accesible.

Una Smart TV también te ofrece la posibilidad de usar aplicaciones de música, de IPTV, e incluso juegos o apps de información y servicios. Las Smart TV también extienden la funcionalidad de un televisor, con instalaciones guiadas para conectar el televisor con otros dispositivos, poder lanzar contenidos con Google Cast o hacer mirroring de pantalla con Miracast.

Últimamente también estamos empezando a ver los asistentes virtuales Google Assistant y Alexa en los Smart TV, pudiendo dar órdenes con la voz para ejecutar algunas funciones del televisor.

Qué televisor comprar: Smart TV

Para saber más: ¿Qué es una Smart TV?

Conexiones imprescindibles

Si necesitas conectar reproductores, decodificadores u otros dispositivos al televisor, necesitarás varios puertos HDMI. Hoy en día cualquier televisor viene con varias entradas HDMI, pero lo mínimo imprescindible es que estos sean en su versión 1.4, el cual garantiza compatibilidad con los formatos estándar más utilizados.

Otra conexión muy útil para las barras de sonido es la conexión HDMI ARC. También la salida de audio digital óptico. Ambas están también muy extendidas en los televisores modernos.

Si tienes pensado comprar un equipo de audio con Dolby Atmos y DTS:X entonces quizás quieras comprobar si el televisor que tienes pensado comprar tiene HDMI eARC. Lo cierto es que esta función de momento está en muy pocos televisores, y todos de gama alta.

Si el televisor tiene Smart TV entonces también tendrá conexión WiFi y así poder conectarse a internet. Si tienes problemas de cobertura en casa, un puerto Ethernet viene bien para ahorrarte quebraderos de cabeza.

El Bluetooth también está cada vez más extendido en los Smart TV modernos, aunque su utilidad queda reducida a la conexión de periféricos como ratones o teclados. Para audio es una conexión totalmente desaconsejada por su compresión y latencia.

¿El sonido del televisor? Esto es lo que has de saber

Aunque las marcas siguen haciendo el esfuerzo por convencer al usuario de que el audio de sus televisores es de buena calidad, la verdad es que este mensaje no cuela.

Los televisores actuales simplemente suenan mal. De donde no hay no se puede sacar, y el asunto está en que los televisores hoy en día son tan delgados que albergan altavoces de escaso diámetro y recorrido, por lo que lo más que pueden llegar a reproducir con cierta solvencia son las frecuencias agudas, pero con los medios y los graves son un verdadero desastre.

Por lo tanto, este es un aspecto del que mejor olvidarse y dar por hecho que, compres el televisor que compres, va a sonar mal. Si quieres un buen sonido, compra una barra de sonido, que las hay incluso baratas y muy decentes. Por supuesto que un buen Home Cinema es otra opción muy válida, aunque más cara y menos cómoda.

Mucho ojo con los televisores que anuncian un sonido Dolby Atmos. Esto significa que el televisor en cuestión puede decodificar Dolby Atmos, pero en ningún caso significa que ofrezca un sonido Atmos. Esta es simplemente otra forma de «engañar» al usuario haciéndole creer algo que no es. Para un sonido Atmos real se necesitan canales superiores y, desde luego, altavoces de muchísima más calidad que los que vienen integrados en un televisor.

Otra cosa que debes tener en cuenta al respecto del sonido, sobre todo si vas a conectar una barra de sonido o cualquier otro altavoz para el televisor, es que este tenga la función de passthrough, es decir, de no tocar la señal de audio y dejar que sea el equipo de sonido el que la descodifique.

Ojo, porque algunos televisores no son compatibles con DTS y ni siquiera permiten el passthrough de DTS, por lo que si quieres disfrutar de sonido DTS estás obligado a conectar el reproductor o decodificador por HDMI a la barra. Hablo de esto en mi guía sobre conexiones de una barra de sonido. Este incompatibilidad con DTS la estoy viendo mucho en modelos Samsung del año pasado, cosa que resulta del todo incomprensible y que les ha acarreado muchas críticas.

Si tienes dudas acerca de qué comprar, si una barra de sonido o un Home Cinema, lee este otro artículo.